lunes, 26 de julio de 2010

Consejos para conductores del pueblo llano

Yo no soy profesor de autoescuela, ni empleado de la DGT. Simplemente, uno más con carnet; desde hace pocos días, llevo ocho años de permiso concretamente, que son unos cuantos pero no llegan a ser “toda una vida”. Sin embargo, me parece que un gran porcentaje de conductores o bien han cogido malos hábitos, o bien son absolutos ignorantes en algunas cuestiones de conducción.


Vemos lo más común:


- Sabemos que en las grandes ciudades existe el carril bus, dedicado a facilitar la circulación de estos vehículos; pero resulta ser que, en la autovía, el carril de más a la derecha NO es el “carril camión”. Lo digo porque absolutamente en todas las ocasiones que circulo por una autovía o autopista, el carril central es el que más lleno está. Da igual si hay o no camiones u otros vehículos más lentos a la derecha: todo el mundo por el de en medio, obligándonos a los que tenemos vehículos humildes a adelantarles por el tercer carril, que como sabréis es territorio de los peligrosos Mercedes y Audis que pasan a 160-180.


- Sin embargo, en zonas urbanas y periurbanas se os invierte la mentalidad y vais pegados a la derecha sea cual sea vuestro destino, cruzándoos hacia la izquierda cuando tomáis el giro que os lleva a vuestra ruta de destino. Y entonces, los demás a frenar.


- Al llegar a una rotonda, sobre todo en las transitadas, bajad velocidad a la vez que miráis, que es lo que os indica esa señal en forma de triángulo que se llama “ceda el paso”. Que no me hace ninguna gracia entrar cuando tengo vía libre y tener que estar a la defensiva porque los que entran por el acceso de mi derecha se meten directamente sin mirar y me hacen frenar a mí, que ya estoy circulando dentro de la glorieta.

En España, esta señal es a la circulación lo que la H a la lengua


- Un “STOP” no es un “ceda el paso” o un cruce sin señalizar, directamente. Si, ya sé que crees que saldrás antes de que yo me estampe contra tu coche, pero no es por la gloriosa aceleración de éste, sino porque ya te he visto venir y vengo ya frenando para que no me dejes sin coche un mes.


- No salgas de noche si ves menos que un gato de escayola, que llevar un coche por la nacional a diez metros por detrás de mí con las largas es, para los que conservamos la vista, realmente molesto.


- Si eres un conductor puramente urbano o de carretera y te asusta circular por los caminos rurales, por lo menos respeta a los que lo hacemos con soltura. Si viene un coche de cara y tienes miedo de acercarte al borde del camino, al menos PARA. No me hagas pasar a mí rozando una acequia o haciéndome parar, como deberías hacer tú, que vas a un metro del borde del camino que queda en tu lado. Y si tocas mi retrovisor puede ser que me enfade.


Añádase +1 en nivel de burrez automovilística cuanto más atrasado se encuentre en esta conga de chatarra

- Lo mismo digo para el que va -en coche- por sendas rurales perfectamente asfaltadas a 20 km/h. Como podrá deducir por lo pegado que voy a su maletero, debería echarse a un lado y dejar pasar a los que vamos con un poco más de prisa, que no significa a velocidades de vértigo. Si los conductores de tractor o maquinaria son lo suficientemente respetuosos para echarse a un lado y dejarse adelantar, cualquiera con un cochecito debería hacer lo propio. Por respeto, no por obligación ni porque lo diga yo, claro está.


- Señores con motocicletas más grandes que un ciclomotor: ustedes se cabrean si les hacemos tocar el arcén en la carretera para adelantarles con nuestro coche o furgoneta con la premisa de “tengo una moto grande, llevo matrícula de coche, soy como tú, ignorante irrespetuoso”, pero nosotros tenemos que tragarles a ustedes metiéndose por huecos en los que caben justos para ponerse los primeros de los semáforos, o a veces ni eso, quedándose entre los coches. Y entonces, me hacen frenar a mí, o lo que es peor, me pueden rascar el coche cuando roce su moto que está donde no debería estar. Y si tiro a un motorista al suelo, la culpa será mía haga lo que haga.


- Hablando de semáforos: un semáforo EN ROJO significa que te pares, aunque no haya un policía o agente de tráfico para vigilar tu conducta. Sí, esto también me lo encuentro a menudo.


- Intenta coger bien el volante con las manos o asegurarte de que vas recto. Si te veo pisando el otro carril alternando con el arcén, me pienso que vas borracho, me asustas y me pongo nervioso.


- ¿Has probado a soltar el acelerador un poco en lugar de clavar frenos cuando viene una curva? A veces no tienes que hacer frenar al de atrás, que ya se conoce la carretera, y la trazas sin ningún problema.


- En los coches suele haber una palanquita al lado del volante, que según esté en un lado u otro, cuando la accionas tira agua a los cristales o enciende una lucecita de color “amarillo auto”, que viene a ser naranja. Estas lucecitas se llaman “intermitentes” y se encienden para indicar a otros conductores que pretendes girar o cambiar de carril hacia el lado donde parpadea la luz. Lo digo porque muchas veces, como veo que no las usáis, me dan ganas de haceros parar y reventároslas todas con una barra de metal, para que al menos tengáis una excusa que os impida usarlas.


Como siempre digo cuando termino una de estas entradas en forma de lista, es seguro que me dejaré algunas. Para quien diga lo de “¿pones esto porque te acaba de pasar y estás con el cabreo aún?”, le diré que no, que no me “acaba” de pasar: es que me pasa todos los días que cojo el coche, y ya empieza a oler. Tanto que empiezo a pensar que esos millones de muertos en las carreteras ya no pueden deberse a nefastos caprichos del azar. Había una campaña de la DGT que decía “no podemos conducir por ti”, pero es que es lo que deberían enseñar en la autoescuela: que un STOP se hace tanto cuando tienes la señal de cara como cuando la tienes de lado o de espaldas. O eso, o que lancen una campaña de concienciación con intrépidos kamikazes que se dediquen a circular por zonas conflictivas con coches blindados al estilo “Mad Max” o “Death Race” dejando que todo aquel que se salte las señalizaciones se estampe contra ellos y aprenda a las bravas que un STOP es un STOP.

2 digna(s) opinion(es):

Alexander Strauffon dijo...

Y eso que no conoces Monterrey, Mexico. Personas que vienen de otras partes del mundo se asombran con la agresividad y desconsideracion que tienen los conductores aqui. Un punto malo es esa falta de cultura vial, precisamente.

Qué le cuesta a los cabrones ceder el paso y ser prudentes?

Un monotrema disgustado dijo...

Pues aún se me olvidó un punto, que generalmente lo hacen mujeres y personas mayores: llegar a una rotonda completamente desierta y pegar un frenazo en la linea de ceda el paso. No sé si es porque lo cumplen como un STOP (cuando no deben) o porque les da miedo girar la redondez de la glorieta a unos poderosos 20 km/h.

El otro día, por cierto, por una carretera revirada entre monte y mar, llevaba a un tío a esa velocidad. Y pisaba el freno en las rectas, el cabrón.