La serie "Aída" es surrealista
En efecto, creeros el título, porque es bien cierto. ¿Que no? Vamos a comprobarlo.
En las 4 primeras temporadas de la serie, vivían en casa de Aída cinco personas (contándola a ella) que dependían del trabajo de ésta para subsistir (bastante mal pagado, por cierto). No obstante, siempre llevan ropa de marca y peinado de peluquería, no les falta de nada en casa -aunque hagan ver que les falta comida, sin embargo la madre está bien llena y no para de comer- y hasta se permiten lujos como un móvil para cada uno, videoconsola... No me cuadra que todo eso salga del sueldo de Aída, más la pensión que tendrá su madre (que se la funde en el bingo) y la que supuestamente le pasará su ex-marido para mantener a los hijos. Y viven igual o mejor que muchos de nosotros.
Conforme va pasando la serie, aunque la situación empeore, ellos van a más. Tienen un portátil Toshiba (que no son precisamente los más baratos) y conexión a internet. Aunque les falte el dinero, siempre tienen para tomarse algo en el bar de Mauricio (excepto Luisma, que si no no podría hacer sus gracias al intentar conseguir una caña) o para sobornar a Jonathan para sus intereses, nunca por debajo de los 20 euros (aunque lo normal sería que se llevase una hostia).
De repente, se llevan presa a la madre (ah, las series españolas y sus originales maneras de despedir a un personaje que quiere abandonar la serie), pilar fundamental de la economía de la casa, y ésta no se hunde, casi hasta mejora. Mejora tanto que entra otra persona (la hija de Aída, Soraya, con la hija de ésta, Aidita) que no sólo se vuelve a hacer cargo de todos con su trabajo sino que además sigue manteniendo a su hija estudiando en un colegio privado (lleva uniforme...) después de tener que hacerse cargo ella sola (suponiendo que antes el marido aportaba algo trabajando).
Vale, sí, el Luisma ya no vive en casa, vive en la de Paz... que deja su trabajo por amor, y se ve que el amor les proporciona dinero mensual, o tenía mucho ahorrado, porque ninguno de los dos trabaja y aún así siguen permitiéndose caprichos y pasándose por el bar continuamente. Sólo en el episodio de este pasado domingo nos hacen ver que están mal de dinero.
Vale, ya sé que es una serie, y que ni siquiera el barrio de Esperanza Sur pero lo es de humor, no de ciencia-ficción, ¿no?
Bueno, al margen de lo escrito, tengo que decir que la serie ha pegado un bajon considerable -indistintamente de que esté Carmen Machi o no, porque la serie es bastante plurar y un sólo personaje, aún siendo quien dio pie a la serie, casi no hace nada. Los guiones son (todavía) más sencillos cada vez, las tramas de cada episodio se resuelven de cualquier manera en los últimos cinco minutos, sean creíbles o no (¿cómo aprueba Luisma unas oposiciones si 24 horas antes no sabía ni cómo coger el libro?).
En fin, como no hacen nada en la tele, como es lo único decente que le queda a Tele 5 y como sigo la serie desde el principio, pues si, la voy a seguir viendo. Aunque opino que ahora cuando termine esta temporada, deberían ir pensando en una despedida digna para la serie, y lo podrían hacer con una mini-temporada final de 6-8 capítulos como han hecho en otras series (Los Serrano, Los Hombres de Paco, etc.)













2 estupideces:
Mmm... ¿Bajón? Sí, es verdad que las gracias han perdido fuelle pero el argumento de los capítulos siempre ha sido ridículo y mal cerrado.
Aunque reconozco que ha sido de las mejores series españolas que ha existido nunca. Una serie que se basaba no tapar las bajezas de la sociedad española sino ironizar con ella, una serie políticamente incorrecta. Pocos han demostrado tener unos cojones como estos guionistas.
Saludos.
Con lo del bajón me refiero a que últimamente, de los 2 o 3 hilos humorísticos que tenga cada capítulo, al menos uno de ellos acaba de cualquier manera y sin complicarse demasiado. La serie siempre ha sido así, cierto, pero ahora parece que lo hagan hasta sin ganas.
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