jueves, 25 de diciembre de 2008

Duda Existencial #97328193629

¿Por qué la gente para hacerse una foto a sí mismo, se la hace frente al espejo?

Y esto antes quizá era hasta lógico, pero ahora con las cámaras digitales -que es, encima, gracias a lo que se ha extendido esto- no hay excusa. Cualquier modelo por barato que sea cuenta con temporizador, con segundos de sobra para apuntar a un sitio, dejar la cámara apoyada y correr a meterse en el plano. Encima ya hay cámaras que detectan rostros, con lo cual el problema de que el enfoque no nos coja la faz queda solventado.

Obviamente esto no vale con los móviles, que ni llevan temporizador ni pueden apoyarse en una superficie sin que se caigan al hacer la foto, por no decir que no llevan rosca para trípode, pero eso es otro mundo.

No aprendió a usar el temporizador, pero sí a generar rayos cual personaje de Dragon Ball

Pero vaya, eso lo ignora todo el mundo, a juzgar por la de imágenes de fotologs que hay donde sale la señorita en cuestión mostrando su cuerpo serrano y la cámara que tiene, y en ocasiones el fogonazo del flash que suele distorsionar parte del cuerpo que pretenden mostrar. Bueno, yo lanzo la sugerencia, pero que conste que soy del pensar de que ver cuerpos femeninos bonitos siempre es agradable, sea frente al espejo o no.

Las incoherencias del Age of Empires 2 - Una pequeña puntualización

Son, creo yo, las entradas que más comentarios han generado en este blog. Un día de aquellos en los que tenía afán por escribir blogadas chorra me decidí a criticar -qué raro- un famoso juego de Microsoft al que hay que reconocerle que ha hecho escuela, y al que he jugado bastante. Dicha entrada ocupó una, dos y tres partes, y casi siempre me contestan a ellas gente del otro lado del Atlántico. Bien, pues como les gusta tanto escribir, les mando otra patata caliente.

La trama principal de mis críticas giraba en torno al hecho de que los que programaron el juego fueron unos huevones que para generar relleno sin apenas trabajo, repitieron casi todas las unidades bélicas en todas las civilizaciones. Sí, eso de que casi todo el planeta tuviese caballeros, espadachines y ballesteros similares a los de las películas, nunca me terminó de gustar. Y tengo motivos, ya no sólo recurriendo al ejemplo que puse de la humilde franquicia Imperivm de FX Interactive, donde todas y cada una de las civilizaciones tienen unidades y edificios exclusivos.

Según la filosofía del AOE2, este señor tanto puede ser chino como alemán

No, es que la propia Ensemble corrigió ese defecto en el siguiente juego de la serie, el Age of Mythology. Aquí era tan evidente que las distintas civilizaciones tenían que tener una estética personalizada, que no tuvieron otro remedio que trabajar. Tampoco vayáis a pensar que se fustigaron mucho, pues el juego original cuenta con sólo tres civilizaciones, a la que se añadía una más con la expansión The Titans. A mí el juego me parece más original y divertido que los de la saga AOE, y eso que salió tan sólo dos años después del AOE2. No sólo me refiero a que al fín esté hecho en 3D y no por secuencias animadas -no pasa nada, al fin y al cabo era más moderno y el AOE3 heredó esta característica directamente- sino a que es más variado y funcional, no te limitas a construir, recolectar y guerrear. Pero sigo diciendo que los de Ensemble son unos vagos, porque para un juego con el que hicieron que me olvidase de los AOE, van y no continuan la saga. ¿A qué esperan para sorprendernos con una segunda parte? ¿O es que se les acabaron las ideas?

Por otro lado, decir que no he jugado todavía al AOE3, que lleva ya años por ahí. Es que no tengo ganas, pero algún día...

jueves, 18 de diciembre de 2008

Erroramas animales

Ya sabéis que siempre que se hace una película -a menos que sea terriblemente mala, donde es obvio- hay alguien ahí dispuesto a observar todos los errores que aparecen. Que si en este plano el protagonista se está rascando la nalga izquierda y en el siguiente la derecha, que si el asesinado en el suelo tiene la camisa arrugada y luego planchada... ya sabéis. Habrá quien piense "hay que tener poca vida social y mucho aburrimiento para ver eso". Pues no. Yo quiero llegar más lejos aún y deciros que tanto el cine como las series de televisión están plagados de errores mucho más gordos: los efectos de sonido. Sí, porque me he dado cuenta que nada es "al natural", a lo visto se tira de grabaciones enlatadas para dar "efecto paisaje". Uno es aficionado a la naturaleza y lo descubre rápido, porque no es difícil en según qué ocasiones pillar el defecto.

Un clásico son los sonidos de pájaros que aparecen en los filmes. Normalmente no suelen coincidir con la realidad a menos que en la grabación se haya tenido el detalle de captar única y exclusivamente el sonido ambiental real. Se pueden ver cientos de ejemplos, como cantos de aves europeas en películas americanas -cuando prácticamente no compartimos ninguna especie- o si no otro muy curioso, poner voces de vencejo sea la época del año que sea. Y en España, en invierno no hay vencejos.

"He prestado mi voz en cientos de filmes sin ver un céntimo. Me siento indignado y estafado"

Siguiendo con las aves, me río también cuando enfocan a una determinada especie y añaden de fondo un canto elaborado del ave que sea, porque queda bonito. Un ejemplo claro (porque la ví hace poco y me acuerdo, no es la única) es en la película Romasanta, la caza de la bestia. El protagonista captura un ave para dársela a una niña, y cuál fue mi sorpresa al ver que el ave era un canario de Mozambique (Serinus mozambicus), ¡capturado en la Galicia del s. XIX! Por supuesto la pequeña avecilla canta sin mover el pico, y la voz que emite no es la de la especie, sino de algo similar a un mosquitero (aves que sí tenemos en España). El ave sigue cantando cuando la cogen entre sus manos, ¿qué ave sigue como si nada cuando la atrapan?

Recuerdo también un capítulo de Aquí no hay quien viva donde Juan Cuesta tenía que cuidar del pájaro del director del colegio durante las vacaciones de éste. El ave era un canario al que le habían puesto un plumero en la cabeza, pero nunca mencionaban la especie. Por las noches no dejaba dormir a sus vecinos con su canto, que para terminar de arreglarlo todo, era el de un periquito, y en ocasiones creo que metían el de otra especie. Sublime.

Otros animales protagonistas pueden ser los coyotes, con su aullido que si bien es distinto al lobo, a los poco entendidos les puede parecer idéntico, y eso ya da pie a meter coyotes en Inglaterra o donde se presente.

Ya lo dije una vez, cuando sale un animal en pantalla tiene que emitir su voz, si no el televidente no lo aprecia. Si pones en pantalla a una vaca que no muge, no es "realista". Luego vas a una granja y te sorprende que las vacas no emitan ni un mugido en horas.

Añadido el 12-2-2009: No sé cómo se me pudo olvidar. Los dos sonidos más prostituidos y engañosos de los efectos de sonido son también obra de dos aves que nada tiene que ver. Me refiero a los efectos de sonido de la selva: siempre oímos un "uiuiuiui" muy rápido, que ya asociamos a las selvas o trópicos por costumbre; pues nada más lejos, se trata del reclamo del colimbo, un ave acuática que anida cerca del círculo polar ártico. Otro sonido muy quemado es el que se pone para representar a los monos, ese "uh uh uh ah ah ah ah" que resulta que tampoco es un mono, sino un ave, el kookaburra, que habita en las praderas arboladas australianas.

miércoles, 17 de diciembre de 2008

Duda Existencial #82949103561

Si se insiste tanto en los anuncios esos de cerveza sin alcohol aka 0,0 en que no es mala (la toma todo el mundo, hasta las embarazadas), que la puedes tomar antes de conducir porque cuando soplas no puntúas -y nos ponen a Fernando Alonso haciendo equilibrios con la botella..

¿Cómo es que nunca veo a niños protagonizando anuncios de cerveza sin alcohol? Si no tiene alcohol ni otras substancias nocivas (como la cafeína de la Coca-Cola, el Red Bull o el café) por qué no se aprovecha esa vía? Los niños siempre dan un toque de alegría a los anuncios.


El niño que saldrá de ahí ya podrá contar a sus compis de guardería lo que es meterse una pinta entre pecho y espalda

Otra vez con el arbolito

Pues sí. Otro año que se termina, donde no he cumplido las expectativas que me prometí a mí mismo a principios de año -escribir mucho aquí- ya que abandoné deliberadamente el blog. Es que pensar cansa, y si tienes que pensar para varios sitios a la vez, pues más aún. Esto significa que ahora no estoy pensando.

Ya están otra vez las navidades encima, y este año con el aliciente de la crisis. No vayáis a pensar que por ese motivo, los centros comerciales están vacíos; nada más lejos, hasta entre semana están a rebosar de gente, y eso que aún no son fiestas propiamente dichas. Supongo que la gente ante la crisis no se aletarga en casa, sino que se deja llevar por la inteligente frase "a vivir que son dos días". Esta frase yo siempre la he interpretado como "A autodestruirnos, que son dos días y con uno que vivamos sobra".

A mí la navidad, actualmente, no me dice nada. Cuando era pequeño, como es obvio, la vivía como fan #1, montando el belén con animales y plantas no autóctonos del Medio Oriente y esperando los regalitos. Os contaré un trauma a nivel personal (es real esto) y es que long time ago, allá por 1990 sería, me regalaron una mochila que tenía algo duro dentro. Pensé que sería el cartón que ponen para que estén tiesas, pero, al abrir, cuál fue mi sorpresa al ver que dicho cartón era el del blister que contenia la figura de acción de Donatello, la tortuga ninja con estudios. Desde entonces siempre miro dentro de las mochilas a ver si el cartón es más de lo que parece ser, aunque obviamente con la edad cambian mis preferencias: ahora preferiría un GPS o algo de eso.

Belén Rodríguez. Así yo también montaría... el belén.

Este año hemos sido prácticos y no hemos puesto apenas adornos en casa, por aquello de que cuando más saquemos, mas habrá que guardar después de fiestas, con el consabido hecho de tener todavía la casa engalanada hasta San Antonio (allá por el 18 de enero). Al final habrá que hacer como en muchas empresas y comercios, que tienen la estrella montada todo el año, conectándola sólo en pascuas. Ahorran en técnicos y ahorran en disgustos de mandar a que lo haga algún trabajador, que podría resbalar accidentalmente, según sea el prestigio de la empresa.

El niño Jesús al nacer pesó 11 kilos: he ahí el verdadero milagro, el de la dilatación.

Luego, ha habido una duda que siempre he tenido: de pequeño recibes regalos gustosamente de todos tus familiares, incluso te decepciona que algunos no te regalen nada. Ahora bien, llegará un día en el que tendrás una nómina y todo eso... ¿vas a ser capaz de hacer regalos a todos familiares que en su día te obsequiaban a tí, más a sus hijos? Mal lo veo. Por eso digo que la navidad me vuelve hipócrita: sólo me gusta porque me dan días libres, no porque sean fechas de hermanamiento, paz, amor, regalos y marisco. Lo de hipócrita lo digo porque, después de ser un declarado ateo (aunque no me gusta la palabra), espero con ansias estas fiestas de carácter religioso.

Pues eso es todo por ahora. Que os den polvorones.